La ausencia de equipos y sistemas de transporte encarece los primeros desarrollos de fracking en México.
Merlín Cochran, director general de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (AMEXHI), dio a conocer que el fracking en México, en un principio, podría alcanzar un precio elevado, ya que los primeros pozos costarían 250% más debido a su puesta en marcha.
Ante este panorama, el desarrollo de hidrocarburos no convencionales en México enfrenta un reto económico significativo. Esto debido a la falta de infraestructura adecuada, la necesidad de importar equipos especializados y la curva de aprendizaje que implicaría iniciar operaciones en un sector prácticamente nuevo para el país.
Cochran explicó que los costos iniciales reflejan la ausencia de insumos y sistemas de transporte para el gas producido. Sin embargo, conforme avance el desarrollo de la industria y se consoliden proyectos, los gastos deberían reducirse gradualmente, permitiendo que México compita con el gas importado y mejore su seguridad energética.
¿Qué requiere el fracking en México?
Este escenario subraya que el fracking en México no solo requiere inversión millonaria y tiempo de maduración, sino también políticas públicas que faciliten infraestructura, regulación eficiente y esquemas fiscales competitivos. Solo así el país podría transformar un inicio costoso en una oportunidad estratégica de largo plazo.
De acuerdo con el organismo, México requeriría inversiones por alrededor de 108 mil millones de dólares para desarrollar 24 proyectos de hidrocarburos no convencionales que, en un escenario hipotético, permitirían alcanzar una producción cercana a 9 mil millones de pies cúbicos diarios de gas.
Cochran explicó durante el Foro de Infraestructura Energética como detonador de crecimiento “Oportunidades del Plan México”, organizado por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que el ejercicio busca dimensionar qué sería necesario para producir en el norte del país un volumen de gas equivalente a la demanda nacional considerada en el análisis.
“Lo que nosotros vimos es que se tendrían que dar 24 proyectos, es decir, 24 desarrollos para poder llegar a producir esos 9 mil millones de pies cúbicos diarios de gas. El monto de inversión requerido para alcanzar eso en el norte del país son 108 mil millones de dólares”, dijo el directivo.
¿Cuáles son los desafíos para el fracking en México?
Otro desafío sería el régimen fiscal, pues de acuerdo con un comparativo realizado por la asociación, la participación gubernamental en proyectos de hidrocarburos no convencionales ronda entre 60 y 65% en otros países del continente, mientras que bajo un contrato mixto en México podría ubicarse entre 85 y 90 por ciento.
AMEXHI considera necesario encontrar esquemas que se acerquen a parámetros internacionales para atraer inversiones hacia este tipo de proyectos. Cochran puntualizó que existe interés de empresas del sector en participar en el desarrollo de recursos no convencionales y apuntó que internacionalmente estos proyectos funcionan principalmente mediante contratos de licencia.