El megaproyecto que sitúa a La Rioja en el mapa del hidrógeno: 117 km de tuberías y una estación única en España

El futuro energético de la Península Ibérica pasa inevitablemente por suelo riojano y la empresa Enagás ya ha puesto las cartas sobre la mesa. La compañía ha revelado su hoja de ruta para integrar a La Rioja en los grandes corredores del gas verde, detallando un plan que busca la colaboración directa de quienes viven en el territorio.

Durante la presentación del Plan Conceptual de Participación Pública (PCPP), quedó patente que la infraestructura propuesta no es un mero lugar de paso. La Rioja albergará instalaciones críticas que permitirán el funcionamiento de todo el sistema estatal, generando oportunidades y movimientos económicos relevantes durante su construcción y puesta en marcha. Ahora, el balón está en el tejado de la ciudadanía y las instituciones locales para perfilar el proyecto final.

Detalles técnicos de la Red Troncal de Hidrógeno en suelo riojano

La magnitud de la obra se traduce en cifras contundentes: unos 117 kilómetros de nuevos conductos atravesarán la geografía regional. Esta infraestructura se divide en dos tramos muy específicos que conectan diferentes ejes nacionales. El más largo, con 110 kilómetros, une Haro con Zaragoza formando parte del corredor del Valle del Ebro. Por otro lado, un pequeño segmento de 7 kilómetros enlazará Arrigoriaga con Haro, sirviendo de puente con la Cornisa Cantábrica y cerrando el circuito del norte.

Lo interesante para el entorno es que la Red Troncal de Hidrógeno no abrirá nuevas heridas innecesarias en el paisaje. El diseño plantea que la mayor parte del recorrido vaya paralelo a las tuberías de gas natural que ya existen, aprovechando los pasillos energéticos actuales. Esto facilita los trabajos y minimiza la alteración del terreno, una preocupación habitual en este tipo de obras lineales que cruzan viñedos y campos de cultivo esenciales para la economía local.

Pero la joya de la corona será la estación de compresión. En toda la red nacional sólo habrá tres, y una de ellas se levantará en la localidad riojana de El Villar de Arnedo. Esta planta es el corazón que bombeará la energía, elevando la presión para que el hidrógeno pueda viajar largas distancias. Su construcción confirma que la comunidad no es un actor secundario, sino un punto neurálgico indispensable para que el gas fluya correctamente por el resto de la península.

Los 39 pueblos donde llegará la Red Troncal de Hidrógeno

El proceso de escucha activa ya ha comenzado y tiene fecha de caducidad: el 27 de marzo. Hasta ese día, la compañía Enagás desplegará puntos de información en las 39 localidades por donde pasan los tubos. Desde Haro hasta Alfaro, pasando por núcleos como Cenicero, Navarrete o Calahorra, los vecinos tendrán acceso directo a los planos y detalles. Es el momento de que propietarios y ayuntamientos revisen el trazado con lupa y aporten su visión sobre el terreno.

La lista de municipios implicados recorre toda la espina dorsal de la comunidad autónoma. Incluye zonas vitivinícolas y agrarias como Briones, San Asensio, Agoncillo o Aldeanueva de Ebro. También afecta a pequeñas localidades como Gimileo, Sotés o Lagunilla del Jubera. El objetivo es que nadie se quede fuera de la conversación sobre la Red Troncal de Hidrógeno, garantizando que las peculiaridades de cada pueblo sean tenidas en cuenta antes de que entren las máquinas a trabajar.

Para que la información fluya de verdad, se han organizado ocho jornadas presenciales. Serán eventos abiertos donde cualquier interesado podrá preguntar dudas. La idea es resolver inquietudes sobre la seguridad, el impacto visual o los plazos de ejecución cara a cara con los técnicos. Esta transparencia busca evitar conflictos futuros y asegurar que el proyecto nazca con el visto bueno social necesario para una obra de esta envergadura.

Impacto económico y contexto del plan nacional

La iniciativa riojana es sólo una pieza de un engranaje mucho mayor. Estamos hablando del plan de participación más ambicioso jamás realizado en España para una infraestructura de este tipo, abarcando 13 comunidades y más de medio millar de municipios. El proceso durará en total 18 meses, tiempo tras el cual se redactará un informe final que recoja todas las sensibilidades. Se busca el consenso ambiental y social desde el minuto uno, evitando los errores de planificación del pasado.

Las cifras macroeconómicas que acompañan al hidrógeno son mareantes. Se estima que el desarrollo de estos 2.600 kilómetros de hidroductos en todo el país inyectará más de 32.000 millones de euros en el PIB nacional. Es una industria naciente que promete mover mucho capital y recursos, posicionando a España como un exportador de energía limpia hacia el norte de Europa, y La Rioja es el pasillo obligado para esa exportación.

A nivel laboral, las previsiones también son optimistas. El mantenimiento y operación de la red, junto con las obras asociadas, podrían sostener unos 81.000 puestos de trabajo en el conjunto del estado. Aunque son números totales, la parte proporcional que toca a La Rioja, especialmente con la estación de El Villar de Arnedo, supone una inyección de actividad industrial muy necesaria para fijar población y dinamizar zonas rurales.

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