La minería argentina recibió un impulso histórico con el anuncio de la canadiense Lundin Mining sobre una inversión de 18.000 millones de dólares (unos 15.199 millones de euros) para los próximos nueve años. Los fondos estarán destinados al desarrollo del proyecto Vicuña, ubicado en la provincia de San Juan, un yacimiento de escala global que producirá cobre, oro y plata.
El proyecto es operado por una sociedad participada en partes iguales (50%) por Lundin Mining y la australiana BHP. Según detalló el ministro de Economía, Luis Caputo, a través de su cuenta en la red social ‘X’, se espera que Vicuña alcance una producción anual promedio de 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata durante su primer cuarto de siglo de operatividad.
Impacto productivo y etapas del proyecto
Las proyecciones para la primera década de actividad son contundentes: la compañía estima extraer 2,5 millones de toneladas de cobre, 5,5 millones de onzas de oro y 214 millones de onzas de plata. Estas cifras colocarían al yacimiento sanjuanino en el «top 5 a nivel mundial» de los tres metales, según destacó el titular del Palacio de Hacienda.
El cronograma de desarrollo contempla una inversión inicial de 7.000 millones de dólares para alcanzar la obtención del primer concentrado de cobre en el año 2030. La obra se dividirá en tres etapas:
- Apertura de una mina a cielo abierto.
- Construcción de una planta concentradora y una planta de recuperación de metales.
- Expansión de la infraestructura productiva.
En esta fase final, el proyecto requerirá soporte logístico en Chile mediante un esquema de outsourcing. Esto incluirá la construcción —por parte de terceros— de una planta desalinizadora de agua de mar, una planta de refinado y un ducto para el transporte del concentrado.
El impulso del RIGI
El proyecto Vicuña se convirtió en el decimoprimero en adherirse al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). Este marco normativo, impulsado por la gestión del presidente Javier Milei, busca captar capitales nacionales y extranjeros superiores a los 200 millones de dólares en sectores clave como energía y minería.
A cambio del desembolso y el desarrollo de infraestructura, las compañías acceden a beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios por un periodo de 30 años, lo que resultó determinante para confirmar la magnitud de la inversión en la zona andina de San Juan. Con este anuncio, Argentina busca consolidarse como un actor fundamental en la oferta global de minerales críticos para la transición energética.