En la cadena productiva de Vaca Muerta conviven tres anillos: las operadoras que poseen las concesiones: YPF, Vista o Pan American Energy (PAE); las pymes locales y empresas de servicios generales; y el núcleo de proveedores de gran porte que aporta los equipos críticos y entre los que figuran nombres como Halliburton, SLB, Calfrac, DLS, Nabors o H&P.
Las perforadoras de Vaca Muerta
Aleph Energy, la consultora de Daniel Dreizzen, aporta y describe el dato de los 37 equipos de perforación que operan en la Cuenca Neuquina, principalmente en Neuquén. La cifra no significa una migración de equipos sino que las otras cuencas del país se contrajeron, en particular el Golfo San Jorge, zona compartida por el sur de Chubut y el norte de Santa Cruz, donde hay apenas seis equipos pese a que en el pasado llegó a tener 20 en actividad.
Nabors, con sede en Houston, es el mayor jugador con 12 perforadores propios, tres de ellos asignados a Vista, la empresa fundada por Miguel Galuccio, tras un acuerdo cerrado directamente con su ceo, Anthony Petrello.
Helmerich & Payne (H&P), con casa matriz en Oklahoma, tiene ocho equipos en el país que están abocados al shale neuquino y alquilados a petroleras como YPF, Chevron, Tecpetrol y Phoenix Global Resources.
San Antonio Internacional mantiene cinco perforadores aunque sólo uno en Vaca Muerta, el resto en yacimientos convencionales. Pluspetrol creó SPI para gestionar los equipos de perforación y fractura adquiridos a Weatherford cuando se agrandó al quedarse con los bloques de la estadounidense ExxonMobil.
Las fracturas fundamentales
El fracking representa el 60% del costo de un pozo horizontal, que en totalidad ronda entre u$s 13 y 15 millones según el diseño, y es una etapa determinante para la terminación. Al igual que los perforadores, la competencia por sets es intensa y la cantidad de jugadores, acotada. Los datos del informe mensual de la Fundación Contactos Energéticos, que realiza Luciano Fucello, permite observar el movimiento del negocio.
La estadounidense Halliburton domina la escena con ocho sets que trabaja mayormente para YPF, aunque parte de su flota rota hacia Shell, Pluspetrol y Chevron.
La francesa SLB administra cuatro sets y tiene una alianza clave con Vista -de hecho, el propio Galuccio trabajó y ocupó cargos importantes en la compañía-; todas las etapas de fractura que pidió Vista en 2025 las hizo SLB.
Tenaris opera dos sets comprados a Baker Hughes en 2021, utilizados inicialmente para asegurar capacidad en Fortín de Piedra y luego ofrecidos a Phoenix y TotalEnergies.
Calfrac tiene dos sets históricamente ligados a Pan American Energy: de las 1700 etapas del año, 1200 fueron para PAE. Pluspetrol y SPI trabajan juntas en La Calera y Bajo del Choique, replicando un esquema de integración similar al de Techint.
La eficiencia para el fracking
El fracking no quedó afuera de la discusión por la eficiencia y todos los días en Vaca Muerta se piensa cómo reducir costos. Desde usar turbinas o motores a gas en los sets hasta aprovisionarse de un insumo crítico como es la arena, agente sostén que permite que el hidrocarburo fluya por las fracturas. Todas las compañías gestionan su propia arena que traen de Entre Ríos y Chubut. La industria de los no convencionales requiera unas cinco toneladas anuales de arena.
Con los sets de fractura, las operadoras optimizan su uso con el Dual Frac o Simul Frac, según la prestadora, que consiste en fracturar dos pozos cercanos de un PAD o plataforma con el mismo set y así reducen tiempos muertos. Es un sistema que tuvo éxito cuando había pocos sets y mucha demanda, pero luego se instaló como una buena práctica de eficiencia.
La demanda argentina y el precio del petróleo
Argentina produce 850.000 barriles de crudo por día, de los cuales 590.000 son de Vaca Muerta. El 2026 podría ser un año de mayor crecimiento siempre que el precio del crudo deje de estar planchado en torno a los u$s 60. Y es que el contexto global arroja una oportunidad: Permian, el barco insignia del shale en Estados Unidos, está desacelerando su demanda de perforadores. Pero Argentina compite con mercados de alto crecimiento como Guyana y Brasil. La demanda argentina de equipos existe, la discusión es en qué medida y con la variable del precio del petróleo bien resaltada.
«El precio del barril a u$s 65 llegó para quedarse y nadie puede producir más barato que eso. Las consultoras pueden estimar cifras mayores, pero lo cierto es que tenemos que pensar en términos de competitividad», dijo Daniel González, viceministro coordinador de Energía y Minería, en el Almuerzo del Día del Petróleo a los representantes del sector presentes en el Sheraton de Retiro.
La inauguración del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y un eventual repunte de precios podrían acelerar la llegada de nuevos equipos. Mientras tanto, el ritmo de Vaca Muerta depende de ese selecto segundo anillo: un grupo pequeño, global y móvil, que controla los «fierros» más caros de la industria y que, sin hacer ruido, es determinante para los tiempos del shale argentino.