El 2025 cerró como uno de los años más relevantes en la historia de Vaca Muerta. La producción de petróleo no convencional creció cerca de un 30% interanual y permitió que la Argentina alcanzara un récord mensual de extracción de 860.000 barriles diarios, el nivel más alto desde 1998. En ese contexto, casi todas las operadoras registraron mejoras en sus volúmenes, aunque con ritmos dispares que modificaron el ranking del shale oil.
El liderazgo siguió en manos de YPF, que amplió la brecha con el resto del mercado. La compañía promedió en el año una producción propia de 259.000 barriles diarios, con un fuerte sesgo hacia el shale oil, que en el tramo final del año superó los 200.000 barriles diarios. El crecimiento interanual en no convencional fue del 52%, impulsado por la concentración de inversiones en Vaca Muerta y la salida progresiva de áreas maduras. Durante 2025, la petrolera avanzó además en adquisiciones estratégicas, como los bloques provenientes de TotalEnergies, mientras aceleró su plan para convertirse en una operadora casi exclusivamente shale a partir de 2026.
El segundo lugar quedó claramente definido por Vista, que protagonizó uno de los movimientos más relevantes del año con la compra del 50% de La Amarga Chica a Petronas. Esa operación, valuada en US$ 1.340 millones, le permitió escalar su producción a unos 123.000 barriles diarios y registrar un crecimiento interanual cercano al 65%. Con esa base, la compañía se consolidó como el principal competidor privado en la cuenca y reforzó su perfil de pure player de shale oil.
El tercer escalón del podio, considerando la producción total de petróleo en el país, fue ocupado por Pan American Energy, con un promedio anual cercano a los 103.000 barriles diarios. Sin embargo, si el análisis se restringe exclusivamente al shale de Vaca Muerta, ese lugar corresponde a Chevron, que alcanzó picos de 65.000 barriles diarios hacia octubre, con una mejora interanual del 28%, sostenida principalmente por su participación en Loma Campana.
En un segundo pelotón aparece Shell, que tuvo un desempeño más moderado en comparación con otras operadoras. La producción shale de la compañía creció un 8% interanual y se ubicó en torno a los 49.000 barriles diarios, un avance menor en términos relativos, aunque suficiente para mantenerse entre los principales productores del no convencional.
Muy distinto fue el comportamiento de empresas que partían de una base más baja o que históricamente habían priorizado el gas. Pluspetrol fue uno de los casos más destacados. Tras la compra de los activos de ExxonMobil y el fuerte desempeño del bloque La Calera, que comparte con YPF, la compañía incrementó su producción de shale oil un 74% interanual, hasta promediar unos 37.500 barriles diarios.
PAE mostró una dinámica similar en el no convencional, con un crecimiento superior al 50% y una producción shale cercana a los 37.700 barriles diarios. En paralelo, Tecpetrol comenzó a ganar presencia en el petróleo de Vaca Muerta, con una producción actual del orden de los 17.000 barriles diarios. Si bien el volumen todavía es acotado, el verdadero salto está proyectado para 2027, cuando entre en producción masiva el desarrollo de Los Toldos II Este.
El mayor crecimiento porcentual del año correspondió a Pampa Energía. Tradicionalmente enfocada en el gas natural, la compañía aceleró el desarrollo de su bloque Rincón de Aranda y logró multiplicar su producción petrolera un 860% interanual, hasta alcanzar unos 8.650 barriles diarios en el acumulado de los primeros once meses. En los últimos meses del año, ese volumen ya se ubicó en torno a los 16.000 barriles diarios, con expectativas de alcanzar los 20.000 barriles entre diciembre y enero.
El gas, con un crecimiento más limitado
A diferencia del petróleo, el segmento del gas natural mostró un desempeño más moderado en 2025. A nivel nacional, la producción creció apenas un 2,1%, mientras que el shale gas avanzó un 8,4%. La principal restricción estuvo dada por la falta de capacidad de transporte, luego de la finalización del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (Perito Moreno) y de la reversión del Gasoducto Norte.
En este contexto, YPF volvió a liderar el ranking gasífero, con una producción shale de alrededor de 23 millones de metros cúbicos diarios y un crecimiento interanual del 13%. Tecpetrol se mantuvo en el segundo lugar, con 11,9 millones de metros cúbicos diarios, pese a una leve caída interanual, mientras que PAE ocupó el tercer puesto con unos 12 millones de metros cúbicos diarios y una mejora del 9%.
La sorpresa del año fue nuevamente Pluspetrol, que escaló al cuarto lugar con un crecimiento del 46% y una producción de 11,1 millones de metros cúbicos diarios. Pampa Energía completó el top cinco, con 7,3 millones de metros cúbicos diarios y un avance del 17% respecto de 2024.