El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) alcanzó un avance del 58% hacia fines de marzo de 2026 y continúa consolidándose como una de las obras energéticas más importantes en ejecución en el país.
La iniciativa permitirá transportar crudo desde Vaca Muerta hasta la costa de Río Negro, con el objetivo de potenciar las exportaciones de la Cuenca Neuquina.
Uno de los hitos recientes se registró en la localidad de Allen, donde se completó con éxito la prueba hidrostática de un tanque de almacenamiento en la Estación Cabecera de Bombeo. El ensayo se desarrolló durante 14 días y permitió verificar la resistencia estructural de la instalación, que cuenta con una capacidad de 70.000 metros cúbicos y forma parte de un sistema que incluirá tres unidades, dos de ellas operativas en la primera etapa.
En paralelo, la obra avanzó con un paso clave en materia de ingeniería al concretar el cruce subterráneo del río Negro, a la altura del kilómetro 120 entre Chelforó y Chimpay. La operación se realizó mediante perforación horizontal dirigida, con la instalación de una cañería de 30 pulgadas a 25 metros de profundidad. La perforación principal demandó 28 días, mientras que el trabajo total en ese sector se extendió por cinco meses.
El ducto principal, de 437 kilómetros de extensión, ya tiene completada la soldadura automática en toda su traza. Actualmente, el tramo comprendido entre Chelforó y Punta Colorada se encuentra en etapa de terminaciones, lo que marca un avance significativo hacia la finalización del sistema.
En la terminal portuaria ubicada en el Golfo San Matías, las tareas también avanzan con ritmo sostenido. Ya se construyeron las bases de los seis tanques previstos y tres de ellos están en pleno proceso de montaje. Además, el proyecto contempla la instalación de una monoboya, cuya puesta en funcionamiento está prevista para septiembre de 2026.
El cronograma oficial establece que las primeras exportaciones de crudo comenzarán en diciembre de 2026, con una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios. Posteriormente, en una segunda etapa prevista para mediados de 2027, el sistema alcanzará los 390.000 barriles diarios, mientras que el objetivo final para 2028 es llegar a una capacidad máxima de 550.000 barriles por día.
El desarrollo es impulsado por un consorcio integrado por YPF, Vista Energy, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron Argentina, Pluspetrol, Shell Argentina y Tecpetrol, con una inversión estimada entre 2.500 y 3.000 millones de dólares, financiada en gran parte mediante un préstamo sindicado internacional.
Además de su impacto estratégico en materia energética, la obra genera más de 5.000 puestos de trabajo directos e indirectos, consolidándose como un motor clave para el desarrollo económico regional. Una vez operativo, el sistema permitirá exportar petróleo mediante buques con capacidad de hasta dos millones de barriles por viaje, fortaleciendo la inserción de Argentina en los mercados internacionales.