YPF comunicó oficialmente el cierre de uno de los capítulos más tensos del último año en la industria hidrocarburífera: el traspaso del 100% de la concesión de Manantiales Behr a favor del Grupo Pérez Companc.
Según informó YPF, los acuerdos previos con Limay Energía S.A., empresa del grupo Rovella Capital, quedaron sin efecto a partir del 13 de febrero de 2026. La caída de la operación se dio “al no haberse verificado el aporte inicial de fondos a cargo de Limay Energía S.A.”, un paso que representaba una condición esencial para la entrada en vigencia del convenio.
El choque de cifras y el “ADN petrolero”
El proceso original de desinversión, enmarcado en el Proyecto Andes, había adjudicado esta área a Rovella a partir de una oferta cercana a los US$ 575 millones. Sin embargo, la imposibilidad de estructurar el financiamiento y cumplir con las condiciones de cierre expuso el eslabón más frágil en las transacciones de M&A energéticas. La demora y el fracaso de la primera operación generaron incertidumbre y un riesgo de discontinuidad operativa que tensionó fuertemente al yacimiento.
Manantiales Behr no es un yacimiento cualquiera. Al cierre de 2025, el área registraba una producción de 25.000 barriles diarios de petróleo y 0,4 millones de m3/d de gas natural y una moderna planta de inyección de polímeros que permiten mejorar la recuperación del hidrocarburos en el subsuelo.

Esta complejidad eleva la barrera de entrada y castiga rápidamente a los operadores sin un claro “ADN petrolero”. Ante el incumplimiento, YPF se vio obligada a avanzar con quienes habían presentado la segunda mejor oferta económica: Pecom Servicios Energía S.A.U. (con un 51% de participación) y su afiliada San Benito Upstream S.A.U. (con el 49% restante) .
La letra chica del acuerdo con PECOM
El acuerdo oficializado por el Directorio de YPF no se limita únicamente a los pozos productores, sino que revela el verdadero peso estratégico de la operación para la logística en la Cuenca del Golfo San Jorge:
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El precio: El monto total acordado asciende a 410 millones de dólares, más IVA. A esto se le suma un precio contingente de hasta 40 millones de dólares y un eventual ajuste de precio al cierre de la transacción. La diferencia frente a los US$ 575 millones iniciales evidencia que YPF prefirió resignar capital a cambio de asegurar la operatividad del bloque.
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Esquema de pagos: PECOM abonará 150 millones de dólares entre la fecha de firma y la fecha de cierre de la transacción. El saldo restante se cancelará en un plazo de entre 12 y 24 meses posteriores al cierre.
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Activos estratégicos: Además de la explotación convencional, YPF cede la concesión de transporte de hidrocarburos sobre tres oleoductos fundamentales: “El Trébol – Caleta Córdova”, “Km. 9 – Caleta Córdova”, y “Manantiales Behr Cañadón Perdido”. También se incluye la venta parcial del stock de materiales en los almacenes de Manantiales Behr y Km 20.
Para la petrolera estatal, la decisión se alinea con su objetivo macro de reasignar capital hacia el shale neuquino de Vaca Muerta, sin comprometer el volumen del convencional. La enseñanza de fondo que deja el caso Manantiales Behr es clara: en el convencional argentino, la verdadera ventaja competitiva no pasa por ofertar la cifra más alta en una licitación, sino por demostrar, con infraestructura y capital real, que se tiene la capacidad de sostener la operación.